
Odio cómo me hablas
y también tu aspecto.
Aborrezco que no leas mi pensamiento.
Me repugna tanto lo que siento.
Odio, odio que me mientas,
y que tengas razón.
Odio que alegres mi corazón.
Pero aún más odio que me hagas reír
y odio que me hagas llorar.
Odio no tenerte cerca
y que no me hayas llamado aun.
Pero sobretodo odio no poder odiarte,
Porque no te odio.
Ni siquiera un poco.
Nada en absoluto
1 comentario:
Que lindo lo que escribiste, Prudence!!!
Yo tenía esos sentimientos cuando era más chica, decí que con el tiempo se calma esa tempestad de sentimientos, o no podríamos vivir!!!
Y respecto al desafío, te nomino en este sencillo acto, así que no tenés excusa, a contestar las preguntas!!!
Beso!
Publicar un comentario